¿Como lidiar con la decepción?

Muchas personas sufre por el hecho de que alguien como familiares, amigos, conocidos, a quién ayudaron, amaron, apoyaron o en quién invirtieron, le hayan traicionado, decepcionado o mentido.

Tu invertiste en una persona, en una amistad o una relación, en la religión tradicional romana, en la sociedad y… ¡bum! viene la decepción. La persona fue injusta, mintió, robó, engañó y hoy ni siquiera te dirige la palabra o atiende el teléfono para hablar contigo. Y, por mas vueltas que le das a tu cabeza, no ves el motivo, pues no hiciste nada aparentemente para ser rechazado, traicionado, humillado, engañado o evitado de esta forma. Por el contrario, ayudaste a aquella persona, le diste atención, invertiste, tal vez en un hijo, hermano, tío, sobrino o tal vez un nieto, o sea, una persona de tu propia familia.

No fue por casualidad que el Señor Jesús dijo que los enemigos de los que buscan al Dios Vivo serían los de tu propia casa, de tu propia familia y obviamente esto genera rencor, duele y entristece mucho. Pero, ¿qué podemos hacer? ¿Puedes cambiar la forma de pensar de esta persona? ¿Puedes cambiar el carácter o el corcón de alguien? ¿Existe algún tratamiento médico o científico que pueda cambiar los planes, el carácter o el corazón de alguien? ¡Con seguridad no!

¡Hay una cosa que puedes hacer! ¡Puedes cambiar la forma de ver a esta persona! En vez de mirarla con malos ojos por el hecho de haberte traicionado, mentido, de haber sido una persona injusta, ingrata por el hecho de seguir siendo una mala persona que se alegra con tu desgracia o con tu sufrimiento… si, tu puedes cambiar la forma de verla. ¿Cómo? ¡¡¡Perdonando!!!

“Pero, ¡quién se equivocó o maltrató fue ella a mi y no al revés! Pero, ¿quién mintió o robó? ¿No fui yo? Pues bien, independientemente de si ella cree, reconoce o no, tú, perdonando a esta persona preparas tu corazón, tu vida, para ser la buena tierra que, según el Señor Jesús, lo que fuere plantado en ella dará frutos a 30, 60 y 100 por 1.

Son las palabras del Señor Jesús, cuando tu corazón no tiene rencor, angustia, sentimientos de venganza, no hay un deseo que el mal acontezca a otras, por mas mala que esa persona haya sido en su vida, la elección es suya, ¡pues existen hijos de la Luz e hijos de las tinieblas!

La elección es tuya. Hoy puedes escoger ser hijo de la Luz pero, si mañana decides cambiar y abandonar y no creer más en Dios, ¿qué crees que serás? Una persona muy amargada incluso peor que los que están por ahí perdidos, engañándose unos a los otros.

Ésta es la verdad, la ELECCIÓN SIEMPRE ES TUYA. ¿Qué tenemos que hacer? ¡Nuestra parte! ¿cuál es nuestra parte? PERDONAR Y ORAR POR ESTAS PERSONAS. En caso de duda, haz siempre el bien, sea para quién sea. Porque en realidad estarás haciendo un beneficio muy grande a ti mismo. Pues tu tierra-corazón estará en condiciones de recibir la Buena Semilla-Palabra y dar fruto a 30, 60 y 100 por 1.

( * )Mensaje extraído del Blog Julio Freitas

agosto 28th, 2013 Posted by IURD Incluido en: Para la mujer , ,

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